Características de la madera de tejo

La madera de tejo proviene del arbol tejo que recibe el nombre científico de Taxus baccata de la familia Taxaceae, y recibe otros nombres comunes como tejo común o tejo europeo.

La altura promedio es de cuarenta a cincuenta pies de alto con baches cortos y retorcidos, mas puede ser tan baja como veinte pies o bien tan alta como sesenta pies. El peso promedio es de cuarenta y dos libras por pie cúbico con una gravedad concreta de 0,67.

La madera se seca bastante veloz y bien, con poca humillación, si bien hay que llevar cuidado en el secado o bien pueden generarse sacudidas. La madera es dura y flexible. Tiene una resistencia media a la flexión y al aplastamiento. Baja rigidez y resistencia a las cargas de choque.

El tejo es una madera que tiene una profunda historia y está asociada con mucho folclore. Diríase que las hojas perennes del tejo simbolizan la vida eterna. Los helenos consideraban sagrado al tejo y lo asociaban con Hécate, la reina del inframundo. Los cristianos de forma tradicional plantaron tejos en los patios de las iglesias del campo.

 

Usos de la madera de tejo

El tejo puede ser clasificado como una madera blanda, mas es más duro y pesado que múltiples de las “maderas duras”. Es dura, fuerte y resistente, y es conveniente para su empleo en aplicaciones de madera encorvada. La madera de tejo fue la madera escogida para las partes encorvadas de las sillas Windsor.

El tejo prosigue teniendo muchos usos en la actualidad, si bien el tejo europeo y el del Pacífico tienen un suministro limitado. El tejo europeo se usa para la reproducción de muebles, carpintería interior y exterior, muebles de exterior y postes de cercas. Prosigue siendo una elección popular para las piezas de las sillas Windsor.

Los leños de los árboles de tejo medran de forma retorcida afectando el empleo de la madera en aplicaciones. El desarrollo irregular del tejo asimismo afecta a la veta de la madera. Puede ser impredecible y volátil para trabajar, conforme Luke Hughes en el libro “La Enciclopedia de la Madera”.

Esto explica la conveniencia del tejo para la creación de objetos más pequeños como cajas de rasuré y pastillas, platos y cuchases, e inclusive las unas partes de trabajo de los aserraderos. Las chapas cortadas de tejo se emplean en ocasiones para muebles y usos de gama alta, en especial para trabajos de reproducción. Asimismo se utiliza para tallar.

 

Madera de arco

La madera de tejo fue la madera escogida para hacer arcos largos. Estos arcos de arquería eran un factor básico en el arsenal de las guerras medievales. Los arcos son de forma frecuente llamados arcos largos ingleses, mas los historiadores afirman que la madera de tejo de España era más conveniente para hacer los arcos que el tejo inglés. La pluralidad inglesa medró encorvada y nudosa, al paso que el tejo de España medró más recto. Donald Culross Peattie escribe en “A Natural History of Western Trees”, que ya antes de la invención de la pólvora, “un buen suministro de tejo era tan esencial como el acero como materia prima para la guerra”.

Escritos históricos sobre batallas conocidas testimonian la relevancia del arco largo. En un relato de una batalla entre ingleses y franceses en Agincourt en la Guerra de los 100 Años, cuatro mil arqueros ingleses fueron capaces de derrotar a sesenta y cinco caballeros franceses pues los arcos largos podían ser disparados de manera continua. Sir Walter Scott escribe en una nota al pie de página de Ivanhoe que el Rey Eduardo I “dictaminó que se plantasen tejos en todos y cada uno de los camposantos ingleses a fin de que hubiese un suministro rebosante de madera para los arcos largos”. No obstante, la práctica de plantar tejos empezó mucho antes que Eduardo I fuera rey de mil doscientos setenta y dos a mil trescientos siete.

Ciertos árboles más viejos
Los tejos son unos de los árboles más viejos del planeta. Los tejos europeos viven rutinariamente cientos y cientos de años, siendo el más viejo de los árboles de dos mil años.

El tono del duramen del tejo cambia entre un cobrizo anaranjado y un anaranjado dorado, de forma frecuente con listas púrpuras, malvas y cobrizos.

El tejo medra en muchos lugares del planeta y es de los pocos árboles de hoja perenne nativos de G. Bretaña. El árbol medra en Europa, Asia, Persia, el norte de África y unas partes de las montañas del Himalaya. Las especies de Taxus asimismo se hallan en los USA.

El tejo occidental – Taxus brevifolia – asimismo lleva por nombre tejo del Pacífico y caoba de montaña. Estos tejos pueden llegar a medir hasta setenta y cinco pies de altura. Los tejos del Pacífico han ganado fama pues la corteza del árbol ha probado ser una droga muy potente contra el cáncer.

Los científicos empezaron a probar las plantas hace unos treinta años. De las treinta y cinco especies de plantas analizadas, el tejo probó ser el mejor para ofrecer un tratamiento seguro y eficiente contra los tumores cancerígenos. El taxol, como tiene por nombre la droga, se ha empleado exitosamente para tratar el cáncer de ovario, el cáncer de pulmón y el cáncer de mama. En un inicio se precisaba la corteza de 6 árboles para igualar 2 gramos de taxol para un curso de tratamiento contra los tumores cancerosos.

Los tejos del Pacífico son la mejor fuente de taxol, si bien el taxol está presente en los tejos europeos y en otros tejos del planeta. Un tejo del Pacífico de cien años de edad promedio rinde más o menos tres kg de corteza. En nuestros días, las agujas del árbol se usan para proveer taxol, lo que suprime la tensión del suministro de los árboles y la necesidad de quitarles la corteza.

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