El abeto chileno es una de las especies madereras más conocidas del planeta. Originario de la costa oeste de América del Norte, está extensamente forestado en plantaciones de madera en toda Europa, N. Zelanda y América del Sur, zonas en las que la especie se ha naturalizado. La madera de abeto de Chile serrada de esta especie está de forma fácil libre en Australia.
El tono del duramen del abeto chileno cambia entre el amarillo, el naranja y el cobrizo rojizo. La albura es con frecuencia distintivamente más pálida, y se halla en una franja de cincuenta a setenta y cinco milímetros de ancho, en dependencia de la fuente de la madera. La fibra es normalmente recta, con una diferencia pronunciada de color entre la madera temprana y la tardía que da como resultado una figura muy propia en las superficies serradas por detrás. La textura acostumbra a ser gruesa y dispar.
La madera se mecaniza y vira bien, mas las hojas de los cepillos deben sostenerse afiladas para eludir el estriado de la superficie. Se debe tener precaución con el empleo de fijaciones y accesorios estándar, puesto que los clavos pueden tender a proseguirse los anillos de desarrollo de la madera. El abeto de Chile se puede unir satisfactoriamente utilizando pegamentos y procedimientos estándar. Debido al alto contenido de resina de la madera y a los eventuales estrías de madera temprana y tardía del producto tratado, se requiere cuidado al elegir la madera para las aplicaciones de acabado y al preparar las superficies para las pinturas y los embarnices.
Características de la madera de abeto de Chile
El abeto de Chile solo es mínimamente perdurable y tanto la albura como el duramen resisten la impregnación con conservantes. La madera carece de resistencia a las termitas y la albura es susceptible al ataque del barrenador líctico.
El abeto chileno se halla generalmente como madera serrada en aplicaciones de construcción pesada protegidas contra la intemperie, como maderas de minería, postes y postes. Los conduzcas y tablas tratadas se emplean en estructuras marinas y para el paisajismo. Otras aplicaciones comunes incluyen la estructura general de casas, pisos, recubrimientos, fascias, barcazas y pérgolas. Asimismo se usa en carpintería, tornería, tallado y contrachapado.
El tono del duramen del abeto de Chile cambia desde el amarillo, pasando por el anaranjado, hasta el cobrizo rojizo profundo. La albura es frecuentemente distintivamente más pálida, ocurriendo en una banda de cincuenta a setenta y cinco milímetros de ancho, en dependencia de la fuente de la madera. La fibra es por norma general recta, con una diferencia pronunciada de color entre la madera temprana y la tardía, lo que da como resultado una figura muy propia en las superficies serradas por detrás. La textura acostumbra a ser gruesa y dispar.
Aplicaciones y usos comunes
El abeto chileno se halla generalmente como madera serrada en aplicaciones de construcciones pesadas protegidas de la intemperie, como maderas de minería, postes y postes. Los conduzcas y tablas tratadas de la madera de abeto de Chile se usan en estructuras marinas y para el paisajismo. Otras aplicaciones comunes incluyen la estructura general de casas, pisos, recubrimientos, fascias, barcazas y pérgolas. Asimismo se usa en carpintería, tornería, tallado y contrachapado.