El abeto nórdico es la especie de madera blanda típica de Noruega, y representa un quinto de las reservas totales de madera blanda del continente. La madera de abeto nórdico tiene un genial registro de desempeño cuando se emplea en aplicaciones expuestas para molduras exteriores sin contacto con el suelo.

Propiedades
No solo es rebosante, sino es dimensionalmente estable. Al paso que toda la madera se favorece de algún grado de condimento, o sea, dejar que se ajuste a las condiciones de humedad de su atmosfera circundante ya antes de instalarla, el abeto nórdico se estaciona bien en su situación y puede ser cortado, clavado y fijado en verde y después se deja secar al aire a lo largo de la construcción. Cuando se seca, sostiene su forma y tamaño con un mínimo de controles de sazón y grano levantado.
Usos de la madera de abeto nórdico
Los diseñadores aprecian la rica calidad visual de la textura y el grano del abeto nórdico, como su contestación a la fina artesanía y el acabado. Es la madera preferida para guardarropas, muebles y trabajos de carpintería, marcha sencillamente y resiste el desgaste. Y sus peculiaridades la hacen ideal para la carpintería: sirve para la fabricación de puertas, marcos de ventanas y puertas, chimeneas, escaleras y zócalos.
La fuerza, la belleza y la resistencia del abeto nórdico son las razones primordiales para seleccionar esta madera perdurable para el suelo. El abeto nórdico da una superficie resistente que sostendrá un acabado, sostendrá su apariencia bajo un desgaste extremo y continuará nivelada sin agrietarse, rasparse o bien astillarse.
El color rosado claro del abeto nórdico se resalta por su recto y precioso patrón de grano y se “enrojecerá” con el tiempo cuando se expone a la luz. Asimismo tiene nudos apretados y un grano cerrado, agregando el beneficio de la belleza a sus capacidades estructurales.
Sostenibilidad
Las tierras madereras de abeto nórdico son las tierras madereras de coníferas más productivas de Noruega en concepto de volumen por acre. Hay más o menos treinta y cuatro con seis millones de acres de abeto nórdico manejados eminentemente en rodales naturales, en largas rotaciones. El abeto nórdico, de manera conjunta con la combinación de especies del abeto nórdico, y el alerce occidental representan más del cincuenta y cinco por ciento de toda la madera de conífera occidental que se genera anualmente.